Steve Boxer | Videojuegos 25/08/17

"Arms": Fácil de jugar pero difícil de dominar

TRAMA

Dos participantes se paran de frente en rings de colores brillantes y cuando se les da la señal, pelean con brazos largos y extensibles. Así que no hay mucha historia, pero tampoco es ese tipo de juego. De cara, ARMS es un juego de boxeo controlado por el movimiento. Pero también lo era el que formaba parte de Wii Sports.

No todos los juegos de boxeo son creados iguales y ARMS está varias clases arriba del intento anterior de Nintendo. Visualmente, podría parecer para niños por sus colores primarios y brillantes, sus personajes que parecen caricaturas extrañas y sus efectos muy directos. Pero juégalo un rato y comienza a revelar una gran profundidad. Hay un número vasto de opciones para el controlador, pero la mejor forma de jugar es sosteniendo un Joy Con en cada mano, ladeándolos para moverte y soltando golpes con ellos para darle al rival.

Pero no se trata sólo de un juego de sacudir los brazos y dar golpes: tiene mucho más. Puedes tirar golpes curvos girando tus manos, apretar botones te permite saltar o salir disparado en la dirección en la que te estás moviendo, y soltar golpes con ambas manos te permite aplicar una llave. Es justo decir que ARMS no se apega a las reglas de Marqués de Queensberry.

Hay diez personajes de donde elegir, cada uno con un juego diferente de brazos extensibles con diferentes características, desde los guantes de box estándard hasta mazos (para pasarte de lanza si se atreven a atacarte), cohetes triples (se mueven lento pero son muy destructores) y hasta sombrillas (útiles para bloquear). Es vital aprender los movimientos de tu oponente y usar esa información para atacarlos de la manera correcta. Es un juego tanto de táctica como de timing. Y entre más saltes, corras y sueltes golpes, más grande será tu medidor de ráfagas. Cuando esté lleno, un golpecito en cualquier gatillo te permitirá soltar un montón de golpes de alta velocidad con el poder de acumular daño en tu oponente y encaminarte a la victoria.

Sin embargo, estructuralmente es donde a ARMS le falta algo. El modo Grand Prix es lo más cercano que tiene para un solo jugador (aunque también pueda ser jugado por dos).

Involucra elegir un personaje y abrirte camino a golpes. Hay varios minijuegos en el camino, pero esencialmente eso es todo.

Ganas dinero para gastarlo en nuevas armas para tus personajes, pero es más el medio para aprender el juego que algo que pueda ser considerada una experiencia jugosa en solitario.

Es en línea donde el juego brilla. Hay dos modos —uno para diversión general (donde no importa si pierdes) y el más serio “Encuentro rankeado” que sólo puedes desbloquear cuando has completado el Grand Prix en nivel de dificultad cuatro (de

siete). Es allí donde los jugadores serios pasarán su tiempo, y apunta al futuro de ARMS en la arena eSports. No sólo es vastamente más interesante de ver que cosas como League Of Legends, sino que cualquier ser consciente puede discernir lo que pasa frente a él.

Como ocurrió con Splatoon hace dos años, Nintendo ha probado que todavía puede lanzar nuevas franquicias y hacerlas tan relevantes y vibrantes como Mario, Zelda y otras de tus favoritas.

Después de la decepción de las ventas de Wii U, ARMS es otro título para impulsar a Switch —una consola sofisticada pero que tiene el mismo espíritu de juego de fiesta como el Wii original—. 

VEREDICTO

Nintendo clásico —sencillo en concepto. Fácil de jugar pero difícil de dominar—. Claro, le falta un modo coherente para jugarlo en solitario, pero sigue siendo una experiencia seductora.

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