Redacción Empire | Reseñas 12/11/17

Reseña 'El Viaje de Chihiro": una película indispensable en la cinematografía

SINOPSIS

Durante la mudanza de su familia a los suburbios, una niña de 10 años se imagina dentro de un mundo de dioses, brujas y espíritus, donde los humanos se han transformado en bestias... incluyendo a sus padres, quienes lucen como cerdos.

En una época en la que aún se pensaba la animación como un producto sólo para niños, predominaba el estilo hollywoodense estandarizado —que cada cierto tiempo entregaba estupendas propuestas, no podemos negarlo— y surgía un reciente enamoramiento por el CGI, irrumpió esta producción japonesa en 2D para demostrar lo contrario y darle la bienvenida al nuevo siglo con un clásico del género.

Por supuesto, el resultado desencadenó diversos reconocimientos a nivel mundial, como el premio Oscar a Mejor película animada, dejando en el camino a favoritas del circuito comercial como Ice Age y Lilo & Stitch.

La historia que el célebre y veterano director Hayao Miyazaki (La princesa Mononoke) escribió inspirándose en la hija de un amigo que solía visitarle, y que muchos relacionaron con Alicia en el País de las Maravillas —hay varios paralelismos sin duda—, sigue los pasos de una niña de 10 años que a regañadientes tiene que cambiar de casa junto con sus padres. De camino a su nuevo hogar, la familia toma un atajo, pierde el rumbo y da con un lugar aparentemente abandonado. Ahí los papás comenten una terrible imprudencia, dejando sola a la chiquilla en un mundo habitado por extraños seres y con reglas que no entiende.

El punto de partida es simple. Sin embargo, la sensibilidad con la que Miyazaki se acerca a esta historia devela la magia de lo cotidiano. El relato es encantador e inquietante a la vez. Te envuelve con metáforas y alegorías, hasta recordarte lo que representa dar rienda suelta a esa capacidad de sorpresa que a veces se oculta y abruma por cierta interpretación de la madurez.

Pero el asunto va un poco más allá de lo literal. A través de pasajes agridulces, que encuentran en la poesía la mejor forma de vincular la realidad y la fantasía, la cinta reflexiona acerca del egoísmo y el sacrificio, sobre la maldad y la culpa, y de cómo la irresponsabilidad de los padres causa estragos en los hijos. También alcanza para hablar respecto a la pérdida de la inocencia y, por si fuera poco, bordea con dramatismo el tema de la prostitución infantil.

El viaje de Chihiro, que se convirtió  en la treceava película de Estudios Ghibli (Mi Vecino Totoro, La tumba de las luciérnagas), sorprende por  su belleza elocuente y seductora, la humanidad de su estilo de aire tradicional y por la naturalidad con que esto le sirve para reinventarse a cada instante, pero sobre todo por el discurso profundo que le sustenta.

La película estará en Cinépolis junto con otros cinco títulos de la misma casa productora como parte del ciclo A través de Estudio Ghibli.

VEREDICTO 

Es una indispensable de la cinematografía. Un viaje alucinante y conmovedor, que se vuelve universal a través de lo extraordinario. La manufactura alcanza niveles de virtuosismo.  Una joya de la animación y del cine en general.

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