Redacción Empire | Reseñas 6/10/17

'Blade Runner 2049': Definitivamente debemos agradecer a Denis Villeneuve por esto

Director: Denis Villenueve 

Sinopsis 

Situada treinta años después de lo que ocurre en la primera película (Blade Runner de 1982) el oficial K (Ryan Gosling) saca a la luz un secreto que provocará el caos en la sociedad. K está en busca de Rick Deckard (Harrison Ford), el antiguo Blade Runner del departamento de policía de Los Ángeles, quien lleva desaparecido más de tres décadas.  

El futuro. El futuro de la especie humana. El futuro de la inteligencia artificial. Cada vez que en cualquier conversación se toca el tema de cómo será el futuro, o cómo lo pintamos; o qué creemos que habrá en él, el sentimiento más común es la esperanza, ¿no? Pero, ¿qué tal si el futuro no tiene nada esperanzador que ofrecernos? ¿Qué tal si no es esa imagen "blanca" y "limpia" que aparece en nuestro cerebro y termina siendo algo más obscuro? 

En Blade Runner 2049 el futuro no es esperanzador. Ese mundo en el que viven los replicantes— seres fabricados, creados de la nada; pero con la capacidad de tener sentimientos al igual que los humanos— es todo menos atractivo. La atmósfera que crea la película te hace sentir ansioso, inseguro y a veces desesperado. Cuenta con una paleta de colores que, de a momentos ilumina tanto que puede hacer que te duelan tus ojos; y termina siendo de lo más icónico y representativo de la película.

La estética del filme es memorable, y hace que te sientas como si estuvieses atrapado en una lluvia de colores cada que esperas el metro las escenas pasan de naranja a mostaza, pasando por el blanco, rosa, negro, blanco y azul. Denis Villeneuve entiende perfecto que hay muchos matices en el mundo. Quiere mostrárnolos.

Probablemente no te de tiempo de procesar toda la información que estás viendo y si en algún momento sientes que lo logras; pues ya seguramente estés viendo a Ryan Gosling en algún escenario post apocalíptico o en ciudades inspiradas en Tokyo, como en la Blade Runner original.

Blade Runner 2049 tiene éxito demostrando que el futuro no es sinónimo de bienestar, o de que "todo va a estar bien". La película por momentos te hace reflexionar en que quizás no todo lo que viene después es para mejorar; quizás el presente es el mejor lugar para vivir: por lo menos nuestros sentimientos siguen siendo reales. En el futuro no tenemos nada bajo control, no sabemos donde vamos a estar ni a quién vamos a amar, y Blade Runner 2049 logra dejar este mensaje que de cierta forma es aterrador. 

VEREDICTO 

Este film de Denis Villeneuve cumple en estética, ambientes futuristas y actuaciones—vaya que Harrison Ford tiene clase. Pero, además, nos muestra una realidad desesperenzadora en crudo acompañada de un tratamiento cinematográfico increíblemente bien cuidado. ¡Corre a verla! Es lo mejor que te va a pasar este fin de semana. 

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