Reseña 'The Dark Tower': Una trama sin sentido, decepcionante

Publicado el día 17 de Septiembre del 2017, Por Redacción Empire

Hay un claro amor por King aquí —busca el guiño a The Shinning— pero necesitaba más tiempo y sangre para parecerse a la historia que conocemos.

Aqui va un banner...

SINOPSIS

Jack Chambers (Tom Taylor) está plagado de pesadillas sobre el Hombre de Negro (Matthew McConaughey) después de la muerte de su padre. Se entera de que sus sueños son reales y hace equipo con El Gatillero Roland (Idris Elba) para proteger al Universo de un aterrador extraño.

The Dark Tower, el western épico, de ciencia ficción, fantasía y horror de Stephen King está lleno de diálogos geniales, personajes memorables e imágenes cinemáticas, pero es bajo en brevedad amigable. Hollywood ha estado malabareando con la serie de ocho libros durante una década y ha destilado aquí elementos de varios de los libros en un filme corto —y por alguna razón— clasificación B. El resultado se parece más a Neverending Story que lo que uno esperaría de los libros de King, y tiene menos peso (literal y figurativamente hablando) del que supondrías.

Cuando la película inicia se nos dice que una Torre Oscura se encuentra en “el centro del Universo”. Ah, y que hay un niño, el joven Jake Chambers (Tom Taylor), quien desde la muerte de su padre está plagado con sueños de la torre y visiones del Hombre de Negro (Matthew McConaughey). Se trata de un hechicero, un genio científico o una combinación de ambas cosas, que cosecha niños y los usa para atacar a la Torre para terminar con el Universo y dejar que entren los monstruos.

Afortunadamente, el Hombre de Negro —o Walter, como lo llama su mamá— tiene un enemigo jurado en Roland (Idris Elba), El Gatillero, quien habita un mundo postapocalíptico. Él también perdió trágicamente a su padre (David Haysbert), así que agárrate para una relación con complejo paternal.

La trama estaría bien si el ritmo brutal en el que es narrada no significara que las escenas son simplificadas al máximo dejando sólo lo más esencial y prácticamente ningún tejido que conecte los eventos. Un monstruo se cuela a nuestro Universo usando imágenes de los muertos —por razones no explicadas— y los personajes reaccionan repetidamente de maneras inesperadas a los ataques, como si el guion hubiera sido alguna vez del doble de largo.

Elba logra ponerle algo de poder y angustia a Roland, y Taylor lo hace bien en el desagradecido papel del Chico Intrépido, pero por lo demás estamos casi completamente sin ningún personaje coherente.

Esto es particularmente difícil para McConaughey, reducido a villano de pantomima. Se pasea por ahí con un mal corte de pelos parados y sale por todos lados ordenándole a la gente que “deje de respirar”. Puesto que embruja las pesadillas de nuestros dos héroes, puede proyectar su imagen para molestarlos o aparecer físicamente, sólo que tú nunca estás seguro de qué tan peligroso es realmente.

En apariencia está clavado en un duelo con Roland, sin embargo tiene equipos de subordinados y secuaces que no parecen tener razones claras para trabajar para semejante tirano. Tonalmente, es extraña: hay una razón por la cual los libros mantenían las cosas al mínimo al principio.

La acción también decepciona. Mientras que las habilidades de Roland para recargar son extraordinariamente alivianadas y divertidas, las peleas están muy mal editadas y fueron filmadas desde lejos, lo cual reduce su impacto —probablemente para obtener esa clasificación—. Jackie Earle Haley aparece para una pelea que seguramente era mucho más larga. Es como si hubiera sido pelada hasta dejar sólo el hueso, y aunque uno puede admirar su economía, los giros barrocos que elimina son en gran medida lo que hace atractiva a The Dark Tower.

v. Si vas a meter diálogos tan ridículos como “Su brillo es puro” o “Ten un buen apocalipsis”, necesitas más drama humano a su alrededor.

VEREDICTO

Elba es realmente bueno como el atormentado Roland, pero la película hace todo lo posible para aplastarlo bajo una montaña de trama sin sentido. En resumen, es decepcionante.