Mi villano favorito 3: Su único encanto siguen siendo los minions

Anaid Ramírez | Reseñas 30/06/17

Mi villano favorito 3: Su único encanto siguen siendo los minions

SINOPSIS

Gru cometió un error en el trabajo y está desempleado. Mientras intenta recuperarlo, persiguiendo a un villano con look ochentero, repentinamente aparece su hermano gemelo, Dru, quien intentará convencerlo de regresar al lado oscuro. 

Cero y van tres. Gru (Andrés Bustamante), con todo y sus gadgets de agente de la liga antivillanos, no puede ganarle al encanto de sus trabajadores amarillos. Y es que, en resumen, los minions vuelven a acaparar los reflectores en la nueva entrega de Mi villano favorito

Seamos honestos, la secuela ya tenía algunas fallas en la historia, pero al menos aportaba algunos puntos importantes —la llegada de Lucy (Andrea Legarreta) para asumir la maternidad de las tres hijas de Gru y el conflicto del padre negándose a que sus retoños están creciendo— y nos sacó una que otra risa.

Por desfortuna, la tercera parte queda muy alejada incluso de darnos esas gotas de entretenimiento. Parece que el error de Mi villano favorito 3 se debió al apostar demasiado por un villano trazado para jugar con la nostalgia de los adultos: Balthazar Bratt (Jay de la Cueva), un tipo que en su infancia tuvo un exitoso programa de televisión para niños pero al crecer perdió encanto y popularidad.

Fuera de sus cabales, el hombre hace uso de herramientas —inspiradas en la cultura pop ochentera—  para vengarse de todos aquellos que lo empujaron al olvido. Sí, parece una gran idea, pero la ejecución es muy ligera. El truco del cubo rubik, de los pasos de Michael Jackson, las hombreras y la goma de mascar tienen una aparición tan pomposa, que se desgastan luego del segundo acto. Así que la sonrisa nostálgica que pudo generar entre los adultos se pierde muy rápido y, por otro lado, se convirtió en un descuido para el público infantil, pues los gags no son muy claros para ellos.

Por si fuera poco, como personaje, Balthazar tampoco aporta mucho a la franquicia.Hay algunos elementos que evitan que un parpadeo se convierta en sueño, como la aventura paralela de los minions y los pocos momentos que hacen “click” con la primera entrega, tal es el caso de la pequeña Agnes demostrando su afición por los unicornios. 

VEREDICTO

Una opción para dominguear en familia, pero pide café en la dulcería en lugar de refresco.

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