'Alien: Covenant': Lamentablemente, Scott esta vez le atinó a medias

Publicado el día 22 de Junio del 2017, Por Ian Freer

Es una pena que uno de los mejores creadores de imágenes en el cine no pudiera mostrar sus ideas visualmente.

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Cuando el título 'Alien: Covenant' aparece por primera vez en la pantalla de la parte tres de la serie de seis películas de la franquicia de Fox de Ridley Scott, lo hace despacio y en un espacio profundo ambientado por la hermosa y aterradora música de Jerry Goldsmith. Después de la entrada muy diferente 'Prometheus', parece ser una reafirmación de los valores principales: esta vez, en el espacio nadie te escuchará gritar. Si esa es la intención, entonces Scott le atino a medias: se siente como una pieza de compañía para 'Prometheus', aún muy hablada y pesada, pero se acerca mucho a la original en lo gore, la imagen y la emoción.

'Covenant' empieza con una toma cerrada del ojo de Fassbender, lo cual conociendo al director es para crear expectativa en una prueba de Voight-Kampff. Ubicada en la zona clásica del sci-fi, el cuarto blanco y estéril con ventanas gigantes, un joven Preter Weyland (Guy Pearce) está aleccionando al androide David (Fassbender) sobre los misterios de la creación y—para hacer aún más énfasis— hace que toque “Entrada de los dioses al Valhalla” de Wagner en un piano.

Claramente eso pasa antes de los eventos de 'Prometheus', donde se corta a diez años después de que el personaje de Noomi Rapace, Elizabeth Shaw, pusiera la cabeza de David en un morral y se fueran a buscar el planeta de los Ingenieros. Ahora es el año 2109 y la tripulación del Covenant está transportando a 2000 colonos al planeta Origae-6 para empezar una nueva vida. Una transición les avisa que hay un planeta más cercano y con mejores condiciones de vida. Habiendo sufriendo un accidente que dejó en condiciones fatales a la tripulación decide ir por el camino fácil y aterrizan ahí. Hay aire limpio y trigo. Sólo el oficial Daniels (Waterson) se da cuenta de que no hay pájaros o animales. 

De gran manera 'Covenant' hace mejores versiones de todos tus clichés favoritos en 'Alien'; la tripulación molestándose constantemente, un aterrizaje peligroso a un planeta, el regreso de la computadora MOTHER, una discusión sobre cuarentena, pasillos que sirven como escenario principal para escapar, partes de la nave goteando agua, huevos, Facehuggers, Chestbusters y Xenomorfos. Pero no hay que dejarse llevar, hay cambios en la formula también. Hay un alien bebé que parece el gemelo malévolo de Baby Groot. Y también tenemos neomorfos novedosos, mucho más ágiles que sus versiones de 1979 o 1986, los cuales pueden saltar como velocirraptors.