Rápidos y Furiosos 8: El freno no es más que un rumor

Publicado el día 22 de Junio del 2017, Por Chris Hewitt

Aquí nuestra furiosa reseña.

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Cuando una sombría figura chantajea a Dom Toretto (Vin Diesel) para que traicione a su equipo, le toca a Luke Hobbs (Johnson) detener a su viejo amigo y tal vez salvar al mundo en el proceso, con la ayuda de un peligroso enemigo (Statham)

El número ocho le podrá quedar bien al jugador de fútbol Steven Gerrard, pero no necesariamente a una película. 'Fast & Furious 8'–un título mucho más aterrizado que la exageración de 'The Fate of the Furious'– se propone romper con la maldición de películas cómo 'Friday The 13th' y 'The Pink Panther'. Y lo logra en la manera que transforma la franquicia de una simples carreritas en un de los titanes de taquilla más grandes de los últimos tiempos: subiéndole a todo al doble. Esta ya no es la típica historia de un grupo de adorables roba coches; es un festival mundial que cambia de escenarios solo porque sí y que desafía la lógica. 'Fast8' es más de lo mismo, más o menos, pero haciendo énfasis en “más”.

Empieza bastante tranquila, con una escena que se siente fuera de lugar en la que el Personaje de Vin Diesel, Dom Toretto, y su esposa Letty (Rodríguez) están de vacaciones en Cuba, y se ven involucrados en una de las obligatorias carreras clandestinas de la franquicia. Pero para cuando acaba, esta tediosa secuencia nos regala algo nunca antes visto: una persecución de coches submarinos. Mientras tanto, el número de coches destruidos hace que el final de 'The Blues Brothers' se vea como el principio de 'The Blues Brothers'. Estas secuencias de acción son manejadas con mucha comodidad por el nuevo director, Gray, aunque nada de eso se le compare con la locura de la persecución del camión en 'Fast7'. Es durante las explicaciones donde Gray tiene problemas, cuando los personajes tienen que explicar algo mientras ven una pantalla que nos hacer recordar series tipo 'NCIS'. Esto refuerza la noción de que algunos de los personajes secundarios no son tan interesantes. Demos gracias entonces a tres actores que parece se la están pasando bomba.

Primero está Kurt Russell, quien en su papel de Mr. Nobody aparece de la nada para explicar que cuernos está pasando. Toda la parte de acción se la deja tanto al novato Scott Eastwood, como a su ayudante, Pequeño Nobody. Pero cada vez que aparece en escena tiene un brillo en los ojos como el de alguien que está gozando del lindo el resurgimiento de su carrera.