Gio Franzoni | Features 30/10/17

Kevin Spacey escogió el peor momento para declararse homosexual

Hace un par de días, en una entrevista con Buzzfeed News, Anthony Rapp declaró haber sufrido acoso sexual por parte de Kevin Spacey. De acuerdo con su testimonio, cuando el actor a penas tenía 14 años, Kevin lo invitó una fiesta en su casa, luego lo llevó a su cuarto y se le subió encima. 

Esta nueva denuncia contra Spacey de cierta forma fue desencadenada por las recientes confesiones de varias artistas de renombre en Hollywood que aseguran haber sido acosadas sexualmente por el productor y director Harvey Weinstein, quien actualmente está envuelto en proceso legal debido a dichas conductas y fue encerrado en una clínica de rehabilitación para tratar de combatir su adicción al sexo. 

Tomando como referencia lo anterior, Rapp en la entrevista dijo que tiene esperanzas de que las cosas dentro de Hollywood cambien luego de esta esta nueva ola de empoderamiento dentro del medio. 

Seguido a esto, Kevin Spacey lanzó un comunicado a través de Twitter en el que pedía disculpas a Rapp, argumentando que no recordaba del todo la situación por estar borracho. Y de manera nada apropiada, dentro del mismo post el actor ganador del Óscar decidió darle la vuelta a la noticia declarando que de ahora en adelante se declara oficialmente homosexual. 

La situación es que esta nueva declaración parece ser más un plan con maña para desviar los titulares que para ser parte activa de la comunidad LGBT, o bien, para vivir una vida sexual y amorosa sin tener que esconderse porque: ok, Spacey, no hay nada de malo en que seas gay, pero sí en que hables de tus preferencias sexuales cuando acaba de salir a la luz que abusaste de un menor. 

Otro punto que resulta irritante de la declaración de Kevin es que, aunque manda una disculpa pública a Rapp, el actor le echa la culpa al alcohol diciendo que, aunque probablemente pasó, “no lo recuerda”. La situación es que sin importar cuántas copas de alcohol se tomó Spacey ese día, mencionar estar borracho es una excusa que no debería ser válida, sobre todo cuando se trata de denigrar o abusar de otra persona—sobre todo a un menor—de esa forma. 

Evidentemente la gente en redes sociales está muy enojada por lo sucedido, sobre todo porque de cierta forma Kevin está generando una cortina de humo alrededor de una situación que involucra abuso sexual a menores y que, de manera paralela, está involucrando a la comunidad LGBT en dicha acción. 

Tomando en cuenta lo mal que lo está manejando Spacey, Netflix decidió hacerse a un lado y anunció que, después de lo sucedido, van a cancelar para siempre House Of Cards.

Si bien no tiene nada de malo hablar sobre tus preferencias sexuales en pleno 2017, sí resulta indignante que se use como chivo expiatorio en una situación tan delicada como en la que está envuelto ahora Kevin. Definitivamente no era el momento para que el actor hablara de su sexualidad. 

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