James Dyer | Feature 12/07/17

"Soy el producto de directores verdaderamente extraordinarios": Arnold Schwarzenegger reseña sus propias películas

Bueno, tener a Arnold Shwarzenegger reseñando sus propias películas es algo que solo logramos en Empire. En serio. Humildad por delante. Que el mismo Terminator nos diga qué piensa acerca de los papeles más importantes de su carrera, y sobrevivamos al intento; es digno de admirar. Ya merecemos un Ariel, o algo.

Lee al gran Arnold reseñando sus propias películas:

El descubrimiento

 Joe Santo

Stay Hungry, 1976

Después de luchar bajo el pseudónimo Arnold Strong e interpretar a un secuaz en The Long Goodbye, Schwarzenegger consiguió el papel que lo dio a conocer. Como Joe Santo, un fisicoculturista de buen corazón que busca ganar el título Mr Universe, no sólo logró conservar su nombre sino que arrasó con Truman Capote (nominado por Murder By Death) ganando el Golden Globe a Nueva Estrella del Año.

“Quería ser como Charles Bronson o Clint Eastwood —todos esos héroes de acción—. Así que fue una sorpresa, de algún modo, que de pronto estuviera haciendo películas como Stay Hungry y Happy Anniversary & Goodbye, que no tenían nada de acción. Stay Hungry fue un reto porque fue mi primer filme grande. Hice lo mejor que pude como lo entendía entonces, pero si pudiera hacerla de nuevo, haría mejor mi papel, sobre todo porque mi conocimiento del inglés es mucho mayor. 

“Fue un dulce principio que mi primera película se estrenara y que ganara un Golden Globe. ¡Fue genial! Recuerdo que el camarógrafo se me acercó en el set y me dijo: ‘Arnold, he trabajado en esto 30 años y, ¿sabes qué? La cámara te ama. Eso es algo para lo que no te puedes
entrenar. ¡Tienes un gran camino por delante!”.

 

El guerrero

 Conan

Conan The Barbarian, 1982

 Aplastó a sus enemigos, viendo cómo pasaban frente a él y escuchando los lamentos de cualquiera que alguna vez dudó de él. Gracias a Conan, Schwarzenegger se convirtió en una estrella de cine, labrándose una carrera en Hollywood con un golpe de su espada atlante.

“En aquel entonces todos hablaban de tipos pequeños. La gente me decía: ‘nunca podrás ser actor, nunca podrás tener un papel estelar.
Dustin Hoffman, Al Pacino, Woody Allen… esos son los sex symbols de hoy y pesan como 75 kg. ¡Mírate! ¡Pareces un monstruo!’.

 “Entonces llegó el big bang que fue Conan The Barbarian (Conan El Bárbaro). Cuando [el productor ejecutivo] Ed Pressman vio Stay Hungry y Pumping Iron, se le ocurrió comprar los derechos de Conan. Pensó que por fin había encontrado a un actor con músculos. Los 70 fueron una gran época para mí. Fue cuando gané las máximas competencias de fisicoculturismo y mi sueño de actuar se volvió realidad. Después, en 1982, años después de mis inicios, blandía la espada de Conan como parte de un filme de 20 millones de dólares, dirigido por John Milius, quien era uno de los directores más candentes de la época, ¡y con un guion de Oliver Stone! Pensé: ‘¡Wow! Estados Unidos de verdad es la tierra de las oportunidades. Los sueños pueden volverse realidad’.

“Trabajé muy de cerca con Jeff Bridges y Sally Field cuando filmé Stay Hungry, y cuando hicimos Conan me fascinó cómo ensayaban James Earl Jones y Max von Sydow. Iba al tráiler de James Earl Jones y me enseñaba cómo trabajar en mis diálogos, porque tenía muchos monólogos muy largos. Primero escribía el diálogo verticalmente, sólo dos palabras por línea. Después lo escribía horizontalmente. Era para romper el ritmo: entrenaba a mi cerebro para ver la página de distintas maneras cada vez y así poner más atención a las palabras que al lugar en el que estaba en mi discurso”.

La máquina perfecta

T-800

The Terminator, 1984

 Las espadas y la magia lo convirtieron en una estrella, pero fue una máquina lo que transformó a Schwarzenegger en un ícono. Acechando sin piedad a la Sarah Connor de Linda Hamilton, y siete años después, como su poco previsible salvador, Schwarzenegger construyó la imagen de pantalla con la que por siempre se le relacionaría.

 “Estoy orgulloso de todas mis películas, pero cuando pienso en The Terminator, me siento más orgulloso de James Cameron. Soy el producto de directores verdaderamente extraordinarios. Trabajar con Ivan Reitman, Paul Verhoeven, James Cameron o John McTiernan en Predator me permitió brillar. Y cuando no tuve eso a algunas películas les fue bien y otras se fueron por el caño, pero ninguna sobresalió. De verdad le doy el crédito a esos directores que tenían visión y creían en mí.

“Cuando promovimos The Terminator, James Cameron dijo: ‘¿Te imaginas si alguien con el típico acento estadounidense lo hubiera interpretado? Sólo funciona porque tú suena como una máquina’. Cuando decía: ‘Fuck you, asshole’ (púdrete, maldito), no era como si lo dijera un ser humano y eso es lo que hizo que todos se rieran.

Terminator 2 fue un reto mayor desde el punto de vista de la actuación porque aún tenía que vender la idea de que era una máquina, pero bajarle un poco para mostrar algo de vulnerabilidad. El T-1000 era más sofisticado, así que eso creó tensión y la gente pensaba: ‘¡Demonios, a nuestro Terminator podrían darle una paliza!’. Entre más tiempo pasaba con el chico, más características humanas adoptaba. Todavía arrasaba con todos —seguía siendo un Terminator—, pero eran tiros a la rodilla que no los mataría si recibían tratamiento médico. Me imagino que alguno sí murió”.

El amo de las puntadas 

John Matrix

Commando, 1985 

La imagen de Arnie, el de las puntadas asesinas y losjuegos de palabras sarcásticos comenzó aquí, en su primer proyecto con el guionista Steven E. de Souza. La película es memorable por muchas razones, desde la pista sonora hasta el chaleco de cadenas de Vernon Wells, pero son las frases cortas perfectamente bien dichas (“I lied” / “Let off some steam”) lo que convirtió a Schwarzenegger en una máquina de citas. “Steve de Souza fue un guionista que de inmediato medescifró. Por eso escribía muy bien para mí. Hubo muchos filmes donde norecibió crédito, porque sólo escribió dos o tres frases —pero siempre funcionaban—. Cada una de esas frases sólo servían cuando las decía con unasonrisa de superioridad. Si las tratas de decir con cara seria, no funcionan. Pero si lo haces bien, la gente quiere que se las repitas cuando te la topas enla calle.“

También tuvo que ver mi acento. Puedes tener una escena de hospital donde un doctor dice: ‘Acabo de ver los rayos X y no es un tumor’. Nadie va a repetir eso. Pero en Kindergarden Cop, lo que digo es: ‘¡No es un du-mar!’. Los niños se reían porque estetarado ni siquiera podía pronunciar bien ‘tumor’, ¡y eso es chistoso!”. 

El comediante

 Julius Benedict

Twins, 1988

La primera de tres colaboraciones con Ivan Reitman, Twins (Gemelos), lanzó una bola curva después de la acción pesada de Predator, Red Heat y The Running Man al ser una comedia ligera.

“Hice muchas películas de acción en los 80, quizá dos al año, y mi salario pasó de un millón de dólares a tres a cinco, a 10 a 50. Simplemente seguía subiendo. Los estudios cobraban mis interpretaciones, pero yo quería convencerlos de que podía hacer una comedia. Lo logré no cobrando nada. Estaba seguro de que tenía sentido del humor y podía ser gracioso. Tenía un buen instructor en Milton Berle. Milton era mi amigo y el comediante número uno de la televisión —vaya, era el Sr. Televisión—. Había aprendido mucho de él —hasta escribió chistes para mis discursos— así que para mí era normal querer hacer comedia.

“Finalmente convencí a Ivan Reitman de que desarrollara algo para mí. Me dijo: ‘Tienes cierta inocencia, cierta dulzura, algo de
timidez. Si podemos captar todo eso en la pantalla, podríamos hacer una película encabronadamente grande. La pregunta es: ¿puedes interpretar eso?’. Ese fue el reto. Desarrolló cinco proyectos y uno de ellos fue ‘The Experiment’ (El experimento), que terminó llamándose Twins (Gemelos). ¡Y funcionó!”.

El peso pesado

 Roman Melnyk

Aftermath, 2017

Después del drama zombie de 2015, Maggie, Aftermath nuevamente coloca a Schwarzenegger en el papel de un padre destrozado por la pérdida. Basada en el choque aéreo del 2002 en Überlingen, Alemania, la
película muestra a un hombre de familia devastado cuando su esposa y su hija embarazada mueren en el choque. Es un papel que pasa del duelo al nihilismo y a una furia impotente, y es el más demandante en la carrera de Schwarzenegger hasta la fecha.

“De verdad tuve que sumergirme en el personaje de alguien que ha perdido a su familia. Y no sólo eso, sino la decepción de que nadie se responsabilice por lo ocurrido. Está basada en una historia real aunque no es exactamente así como ocurrió. Ya existe una versión alemana llamada Flug In Die Nacht (Vuelo en la noche) que vi hace mucho, y querían que esta fuera un poco distinta.

“Probablemente me dieron el papel debido a Maggie. Hollywood es un lugar donde hay mucha gente a quienes se le ocurren grandes ideas originales, pero también hay un gran porcentaje de personas que hacen lo mismo una y otra vez. Me dijeron que pateara traseros en la pantalla hace 40 años. Así que haces Conan, luego otra Conan y luego algo más. Haces las películas del héroe de acción porque a la gente le gusta verte así. Después te ven en algo dramático y entonces dicen: ‘¡Es un nuevo Schwarzenegger!’. La gente no creía que tuviera ese rango de actuación. Ahora saben que sí. Ya no puedo confiar sólo en la acción. 

“Es interesante la cantidad de proyectos que me ofrecen que son películas pequeñas donde lo que afecta al personaje es lo que carga la trama. Me dan la oportunidad de trabajar verdaderamente en esos personajes y hacer un buen trabajo. Al principio de mi carrera pasaba cinco horas en la acción y luego media hora en la escena del personaje sentado en un auto, y
decía: ‘¡Espera, esa es una escena muy dramática!’. Pero no, la haces rápidamente con tres cámaras y pocas tomas porque hay que pasar a la toma donde el auto explota y sales volando por los aires. Finalmente, en películas como Aftermath, consigo concentrarme en las escenas”.

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